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[Psicoanalista y escritora.]

[Douglas Martin] Murió el 9 de enero en Manhattan la psicoanalista y autora Louise J. Kaplan, que utilizaba lentes psicológicos, alusiones literarias y una sensibilidad feminista para definir y explicar sobriamente lo que parecían excitantes temas, como la perversidad sexual y el fetichismo. Tenía 82 años.La causa fue un cáncer al páncreas, informó su hija Ann E. Kaplan.
El libro de Kaplan, ‘Female Perversions: The Temptations of Emma Bovary’ (1991), llamó ampliamente la atención con su tesis de que las perversiones femeninas eran más sutiles que las masculinas. Cuando, por ejemplo, una mujer se viste compulsivamente como un objeto sexual y anhela obsesivamente artículos de lujo, argumentaba Kaplan, la actividad es una mascarada inconsciente que busca canalizar la agresión lasciva y sexual en roles femeninos socialmente aceptables.
Kaplan usó el personaje de Madame Bovary –descrita por Flaubert como un ama de casa provinciana y adúltera- para ilustrar cómo las mujeres son esclavizadas por estereotipos. Tratando a Madame Bovary como si fuera una paciente, descubrió la contraproducente perversión en conductas como el deseo fetichista de las finezas de clase alta, las botas caras y las baratijas elegantes, y vistiéndose a veces para parecer masculina y otras veces para verse extravagantemente femenina.
Michael Vincent Miller, en The New York Times Book Review, elogió a Kaplan por resistirse a la tendencia a reducir la literatura a síntomas, observando que ella respetaba “tanto la textura de la novela y la compleja actitud de Flaubert hacia su personaje”.
En 1996, Susan Streitfeld dirigió una película basada en el libro ‘Female Perversions’. El personaje principal, Eve (Tilda Swinton), es una exitosa abogada penalista que revisa episodios derivados de estudios de casos del libro de Kaplan. Fragmentos del libro aparecen en la película en lugares sorprendentes: un bordado en una funda de almohada dice: “las perversiones son rara vez lo que parecen”; una pintada: “los escenarios perversos giran sobre necesidades imperiosas”.
La revista Variety describió la película como una “meditación incondicionalmente feminista” que era “asombrosamente bella e intrigantemente compleja”. Otros reseñadores observaron que las escenas con sexo no eran gratuitas.
En 2006, Kaplan volvió a sus meditaciones psicosexuales para escribir ‘Cultures of Fetischism’. Como el libro anterior, examinaba cómo las perversidades de hombres y mujeres limitan su vitalidad humana. Su amplia definición de culturas fetichistas incluía la vieja costumbre china del vendaje de pies y la llegada del reality a la televisión.
Otro de los siete libros de Kaplan, ‘Oneness and Separateness: From Infant to Individual’ (1978), investigaba cómo los bebés se dan cuenta de que son seres separados, un momento que llamó un “segundo nacimiento”. Otro, ‘Adolescence: The Farewell to Childhood’ (1984), veía la adolescencia como una guerra territorial en adolescentes luchando por el poder adulto y lamentando inconscientemente su separación de sus padres.
Su libro de 1987, ‘The Family Romance of the Impostor-Poet Thomas Chatterton’, contaba la historia de una joven del siglo dieciocho que escribía versos con el nombre de un sacerdote medieval ficticio, cuya obras decía que había encontrado en el ático de una iglesia. Chatterton se suicidó a los diecisiete, y después de que se hiciera conocida su decepción, poetas románticos como Wordsworth y Keats elogiaron su talento.
Kaplan optó por psicoanalizar al joven, postulando que la muerte de su padre antes de que naciera el niño, puso a Chatterton en búsqueda de una figura paterna, que encontró en su poeta imaginario.
Louise Janet Miller nació en Broklyn el 18 de noviembre de 1929, estudió en el Brooklyn College y se doctoró en la Universidad de Nueva York. Ejerció como psicoanalista y ocupó funciones como directora de la unidad de investigación de la relación madre-lactante de la Universidad de Nueva York a mediados de los años setenta. Fue la protegida de la doctora Margaret Mahler, psicoanalista conocida por su investigación sobre desarrollo infantil, que Kaplan ayudó a llevar a cabo en la fundación del mismo nombre dedicada a la investigación.
El marido de Kaplan, Donald, con el que editó American Imago, una revista psicoanalítica, murió en 1994. Además de su hija, a Kaplan la sobrevive su hijo David y dos nietas.
Algunas de las interpretaciones de Kaplan podrían ser tan estrafalarias como perspicaces. Observó en su libro sobre la adolescencia que el pariente genético más cercano a los humanos, el chimpancé, pierde la curiosidad a los cinco o seis, mientras que los humanos continúan explorando, investigando e inventando hasta la senilidad. “Los humanos de todas las épocas, de todas las sociedades, de todas las categorías de edad”, escribió, “son como crías de chimpancé”.
26 de enero de 2012
16 de enero de 2012
©new york times
cc traducción c. lísperguer

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