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[Tasas de obesidad en Estados Unidos parecen estabilizarse. Después de tres décadas de firme aumento, las tasas de obesidad parecen estar estabilizándose en todo el país. Sin embargo, los aumentos entre ciertos grupos demográficos son todavía evidentes.]

[Shari Roan] Después de escalar récords en los últimos treinta años, las tasas de obesidad de Estados Unidos parecen estar estabilizándose.Nuevas cifras mencionadas en dos periódicos informan solo un ligero repunte desde 2005 –dejando a los expertos en salud pública tentativamente optimistas en cuanto a que pueden ganar terreno en sus intentos de hacer bajar de peso al país.
Muchos especialistas en obesidad dicen que las nuevas cifras, de Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, son un indicio de que los esfuerzos de tratar el problema de la obesidad –tales como colocar información nutricional en las etiquetas de los productos alimentarios y revisar el menú escolar- están empezando a surtir efecto en un país donde dos tercios de los adultos y un tercio de los niños y adolescentes sufren sobrepeso u obesidad.
“Un buen primer paso es detener el aumento, de modo que creo que es una noticia positiva”, dijo James O. Hill, director del Centro para la Nutrición Humana del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Colorado en Denver. “Puede sugerir que nuestros esfuerzos están empezando a hacer la diferencia. La mala noticia es que todavía tenemos tasas de obesidad que son simplemente astronómicas”.
Históricamente las tallas estadounidenses no han cambiado mucho entre los años sesenta y ochenta. Pero las tasas de obesidad se dispararon a fines de siglo, por razones que todavía son debatidas.
Los nuevos estudios reflejan los datos de 2009-10, los más recientes disponibles, de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición del gobierno, que examinó a seis mil adultos y cuatro mil 111 niños, midiendo su índice de masa corporal, entre otras cosas. Aunque varias organizaciones miden las tasas de obesidad, los datos del sondeo son considerados entre los más precisos.
Las estadísticas mostraron que más del 35 por ciento de los adultos estadounidenses (78 millones de personas) son obesos, definidos como poseyendo un índice de masa corporal de treinta o mayor. Eso es similar a la tasa de 2005-06. Calculado como peso en kilos dividido por la altura en metros cuadrados, el BMI [Body Mass Index] no es una medición perfecta pero sigue siendo vista como patrón oro para la evaluación de tendencias en la población.
Un tercio adicional de adultos sufre sobrepeso, constató el análisis, también similar a la tasa de 2005-06.
Del mismo modo, los datos sobre niños y adolescentes entre el nacimiento y los diecinueve reflejan pocos cambios en comparación con la encuesta de 2007-08, de acuerdo a los informes, que fueron publicados online el martes en el Journal of the American Medical Association. Casi el diecisiete por ciento es obeso y el 32 por ciento es obeso o sufre sobrepeso.
Pero aunque las tasas de obesidad pueden estar estabilizándose en general, los aumentos y las disparidades todavía pueden encontrarse en grupos raciales y étnicos específicos.
Desde 2004, por ejemplo, las tasas han subido a 58.5 por ciento entre las mujeres negras no hispanas y casi al 45 por ciento entre mujeres mexicano-estadounidenses. Y entre niños y adolescentes, cerca del 21 por ciento de los hispanos y el 24 por ciento de los negros son obesos, en comparación con el 14 por ciento de los blancos no hispanos.
El informe también constató que las diferencias de género parecen estar evaporándose, con porcentajes de los hombres con sobrepeso poniéndose a la altura o incluso superando los de las mujeres.
Entre los hombres menores de diecinueve, la obesidad subió del 14 por ciento en 1999-2000, al 18.6 por ciento en el último sondeo; en los hombres adultos, la tasa se disparó del 27.5 al 35.5 por ciento.
Además, más hombres adultos sufren ahora sobrepeso u obesidad en comparación con las mujeres: del 73.9 al 63.7 por ciento. Sin embargo, la obesidad severa sigue siendo más habitual en mujeres.
“No encontramos ninguna indicación de que la prevalencia de la obesidad esté disminuyendo en algún grupo”, escribieron los autores en uno de esos artículos, que giraban sobre la tasa de obesidad entre adultos.
No está claro por qué las tasas de obesidad están todavía subiendo en algunos grupos mientras se estabiliza en otros, dijo Cynthia L. Ogden, co-autora de uno de los dos artículos e investigadora en el CDC. Pero la mejor apuesta de algunos importantes expertos en obesidad, es que las iniciativas de prevención de la obesidad en algunas regiones del país están rindiendo fruto.
El programa Let’s Move! financiado por la primera dama Michelle Obama ha despertado conciencia nacional a través de acciones como convencer a Wal-Mart de ofrecer productos más sanos y trabajando con organizaciones deportivas profesionales para crear anuncios en los servicios públicos estimulando a los niños a hacer ejercicios.
Algunos estados, incluyendo California, han convertido la prevención de la obesidad en un importante objetivo sanitario a través de medidas para reducir el acceso a bebidas azucaradas y de altas calorías y tentempiés poco sanos en las escuelas.
Un estudio de UCLA dado a conocer en noviembre mostró tasas de obesidad decrecientes en algunas partes del estado entre 2005 y 2010, incluyendo un decline de 2.5 por ciento en el condado de Los Ángeles. E investigaciones publicadas el mes pasado concluyeron que las tasas de obesidad entre niños en la ciudad de Nueva York cayó un cinco por ciento entre los años escolares 2006-07 y 2010-11.
“Los lugares que están haciendo cambios serios en las escuelas y comunidades pueden tener la esperanza de que estos cambios están empezando a surtir efecto”, dijo el doctor James S. Marks, vicepresidente y director de la organización de la salud para la Fundación Robert Wood Johnson, una organización privada que busca mejorar la salud de los estadounidenses.
Pero, agregó, reducir las tasas de obesidad tomará probablemente muchos años más y más que el chapurreo de programas e iniciativas hasta el momento.
La mejor esperanza de conseguir tasas más basas, dijo, es impedir que la gente engorde, para empezar: la experiencia y los estudios muestran que para esos adultos obesos es difícil  deshacerse de grasas permanentemente y que es altamente probable que los niños que ya sufren sobrepeso o son obesos hoy, sufran sobrepeso de adultos.
Sólo una medicación contra la obesidad ha sido aprobada para su uso a largo plazo, y los investigadores han paralizado sus esfuerzos por encontrar más. Además, la mayor parte de la obesidad no es tratada o está deficientemente tratada.
Debido a que la obesidad contribuye a daños conjuntos, así como a enfermedades como la diabetes, insuficiencia cardiaca y algunos cánceres, la epidemia es realmente una crisis nacional, dijo Patrick M. O’Neil, presidente de la Sociedad de la Obesidad y director del centro de control del peso en la Universidad Médica de Carolina del Sur en Charleston.
“Que las estadísticas se mantengan en las ratas actuales prevalecientes, no quiere decir que sea una buena noticia”, dijo O´Neil.
La gente debería preocuparse de sus propias vidas y experiencias individuales, y luchar por mejorar, comiendo más sano y haciendo más ejercicios, dijo.
“Sobre una base demográfica, usted está tratando de hacer girar a un portaviones, y eso va a tomar un largo tiempo”, dijo.
10 de febrero de 2012
17 de enero de 2012
©los angeles times
cc traducción c. lísperguer

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