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[Los tribunales no toman suficientemente en cuenta el alcance y gravedad de la enfermedad mental de acusados. La ejecución de un reo con severo deterioro mental fue aplazada, pero no significa necesariamente que no será ejecutado. Editorial NYT].

Hacer lo que exige la ley y la justicia, el gobernador John Kasich, de Ohio, otorgó el martes un aplazamiento de dos semanas para la ejecución de Abdul Awkal, que debía ser ejecutado la mañana de este miércoles. Awkal, que fue condenado por el asesinato de su esposa separada y su cuñado en 1992, tiene una larga historia de severa enfermedad mental y ha sido declarado mentalmente incompetente por tres tribunales en los últimos veinte años.
El lunes, el juez de un tribunal del estado determinó que había suficientes evidencias como para justificar una audiencia sobre la sanidad de Awkal pero no podía convocarla de inmediato porque no había testigos disponibles. La Corte Suprema de Ohio debería haber otorgado una suspensión de la ejecución, la que denegó erróneamente poco antes de que el gobernador interviniera debido a las conclusiones del tribunal.
Ese tribunal puede ahora proceder con una audiencia completa, a la que Awkal tiene derecho según la legislación de Ohio y la Constitución. Un psiquiatra de la defensa que examinó a Awkal a fines de mayo concluyó que este es “hombre con una severa enfermedad mental” que sufre un “trastorno psicótico crónico” y delirios que “le impiden tener una comprensión racional de los motivos de su ejecución”. Awkal ha dicho que cree que lo van a ejecutar por la CIA está enfadada.
La Corte Suprema ha sostenido durante largo tiempo que es inconstitucional ejecutar a una persona insana según la prohibición de la Octava Enmienda sobre los castigos crueles e inusuales. Además resolvió en un caso de 2007 que el estado no puede ejecutar a un reo condenado si este no entiende los motivos de su ejecución y que debe brindar al acusado una audiencia justa sobre su sanidad si presenta suficientes evidencias para justificarla.
Como explicó el juez Anthony Kennedy, el reo debe entender que está en el corredor de la muerte debido a un crimen atroz, pero sin embargo puede tener delirios y creer que va a ser ejecutado por un motivo absurdo o no relacionado con su condena.
Asombrosamente, el aplazamiento del gobernador Kasich permitirá que Awkal tenga la audiencia solicitada. Pero su historia no es inusual. El sistema de la pena de muerte no toma suficientemente en cuenta las enfermedades mentales severas sea en la fase de juicio, de sentencia o en diligencias posteriores a la sentencia. Esta es otra razón a favor de la abolición de la pena de muerte y otra evidencia más de las graves injusticias que se comenten con este sistema.
8 de junio de 2012
7 de junio de 2012
©new york times
cc traducción c. lísperguer

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