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[Phoenix, Arizona, Estados Unidos] [Empieza juicio por discriminación racial de latinos en patrullajes de inmigración en Arizona].

Los patrullajes para el control de inmigrantes ilegales del sheriff Joe Arpaio de Arizona estuvieron en primer plano este jueves en la corte federal cuando un grupo de latinos intentó demostrar que sus alguaciles los discriminaban racialmente como parte de una política sistemática de acoso.
Un abogado de los querellantes que presentaron una demanda civil contra el departamento de policía de Arpaio dijeron en sus alegatos iniciales que las evidencias mostrarán que Arpaio y sus alguaciles discriminaron a personas latinas.
“Nuestra opinión es que los problemas empezaban arriba”, dijo el abogado Stan Young.
Tim Casey, que defiende a Arpaio, dijo que los patrullajes eran preparados y ejecutados adecuadamente. Dijo que superaban las normas habituales de la policía. “La raza y la etnia no tenían nada que ver con los controles en las calles”, dijo Case.
Arpaio dijo que las personas controladas en el tráfico fueron aproximadas porque los alguaciles tenían una causa probable para creer que habían cometido un delito y que los agentes se enteraron sólo posteriormente de que muchos de ellos eran inmigrantes ilegales.
Los querellantes no han solicitado indemnizaciones por daños. Quieren una declaración de que el departamento de policía de Arpaio hace perfilamientos raciales y una orden que imponga que el departamento introduzca cambios para impedir lo que dicen que son políticas discriminatorias.
La demanda servirá como precedente para la acusación del Ministerio de Justicia de Estados Unidos que describe un rango más amplio de violaciones a los derechos civiles cometidas por el departamento de Arpaio. Observó el juicio el abogado del Ministerio de Justicia que dirige la acusación del ministerio por violación de los derechos civiles. A Arpaio no se le esperaba el jueves en la corte.
Durante años, Arpaio, que se ha autoproclamado como el sheriff más duro de Estados Unidos, ha negado enérgicamente las acusaciones de que en sus patrullajes los alguaciles del condado más populoso de Arizona discriminan por motivos raciales a personas latinas.
Los querellantes dicen que los alguaciles justificaron algunas detenciones de tráfico en la raza de los ocupantes de los vehículos, que no tenían causas probables para pararlos y que procedieron a pararlos para preguntarles sobre sus documentos de residencia.
David Vásquez, especialista en TI de Mesa que se identificó como mexicano-estadounidense, contó que él y su esposa fueron parados durante una redada en junio de 2009 cuando la pareja se dirigía a un restaurante. Uno de los alguaciles que los paró preguntó a Vásquez si hablaba inglés, idioma que domina efectivamente.
“Me pareció curioso que me preguntara eso porque sentí que me estaba discriminando. Nunca me hizo nadie esa pregunta”, dijo Vásquez. Dijo que no había excedido el límite de velocidad ni había violado ninguna norma de tráfico.
Cinco o diez minutos después de ser parados, un alguacil dijo que había hecho detenerse a Vásquez porque tenía una trizadura en el parabrisas, que Vásquez dijo que no bloqueaba su visión de la calle.
El agente no le entregó un recibo por la multa. Ahora Vásquez se pregunta cómo pudo el agente detectar la trizadura en el parabrisas desde la posición en que estaba en el cruce.
Después de que los agentes les dejaran marcharse, Vásquez dijo que se había dado cuenta de que había sido discriminado por motivos raciales y le dijo a su esposa: “Creo que me hicieron parar porque soy moreno”.
Interrogado por un abogado de Arpaio, Vásquez dijo que no denunció el incidente a las autoridades y que meses después fue contactado por críticos de Arpaio que lo habían filmado en video.
La demanda recoge algunas de las acusaciones por discriminación racial en la acusación del Ministerio de Justicia. La querella dice que el departamento de policía de Arpaio reaccionó en venganza contra sus críticos, castigó a latinos que estaban encarcelados y no dominaban bien el inglés y no investigó adecuadamente una gran cantidad de acusaciones por delitos sexuales. Aún no se fija la fecha de ese juicio.
La docente de derecho de la Universidad de Arizona, Carissa Byrne Hessick, dijo que si Arpaio pierde el juicio en curso, el veredicto probablemente será interpretado como prueba de las prácticas de discriminación racial del departamento de Arpaio.
Probablemente el sheriff no podrá pedir un nuevo juicio por las acusaciones de perfilamiento racial en la acusación del Ministerio de Justicia. Sin embargo, Arpaio sí podría impugnar las otras acusaciones, dijo Hessick. Si Arpaio gana, el Ministerio de Justicia no tendrá obstáculos para llevar a tribunales su acusación por discriminación racial.
El juez que supervisa el caso podría estar inclinado a fallar contra la agencia federal en la demanda por perfilamiento racial porque podría haber otro juez que concluya que los hechos no la justifican.
Arpaio dijo que la demanda del Ministerio de Justicia es un acto motivado políticamente por el gobierno de Obama como un modo de cortejar a los votantes latinos en la elección presidencial de este año. Funcionarios del Ministerio de Justicia dicen que el departamento empezó su pesquisa inicial de violaciones de derechos humanos cometidas por el departamento de Arpaio durante el gobierno de Bush y notificó oficialmente al sheriff de que estaba siendo investigado algunos meses después de que Obama asumiera el cargo.
Arpaio ha puesto en juego su reputación en la aplicación de las leyes de inmigración y, a su vez, ganó apoyo y contribuciones económicas de gente en todo el país que lo ayudaron a recaudar cuatro millones de dólares para su campaña.
Los patrullajes han provocado acusaciones de que Arpaio mismo ordenó algunos de ellos no sobre la base de partes criminales sino basándose en cartas de personas de Arizona que se quejaban de personas de piel oscura ociosos o que hablaban español.
Los abogados de los querellantes dicen que la intención es demostrar que el departamento de Arpaio tenía una política que era intencionadamente discriminatoria basándose en parte en su alegato de que Arpaio ordenó algunos patrullajes basándose en quejas de ciudadanos originadas en actitudes racistas.
Algunas de las personas que presentaron la querella fueron detenidas por agentes en patrullajes regulares, mientras que otras fueron detenidas en redadas destinadas a capturar a inmigrantes ilegales.
Durante las redadas los alguaciles entraban en grandes contingentes a una zona de una ciudad –en algunos casos a zonas con una fuerte presencia latina- durante varios días para identificar a infractores de las leyes de tráfico y arrestar a otros.
Los inmigrantes ilegales dieron cuenta del 57 por ciento de las mil quinientas personas arrestadas en las veinte redadas realizadas por su departamento desde enero de 2008, de acuerdo a estadísticas proporcionadas por la oficina de Arpaio. Desde octubre del año pasado el departamento no ha vuelto a realizar ningún patrullaje especial.
23 de julio de 2012
19 de julio de 2012
©washington post
cc traducción c. lísperguer

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