Home

[La Constitución estadounidense prohíbe ejecutar a un reo condenado si este no comprende la conexión entre sus delitos y la pena a la que se le condena. Editorial NYT].

La Corte Suprema de Florida resolvió el miércoles que el estado puede proceder con la ejecución, esta próxima semana, de un reo de 64 años llamado John Ferguson. Sus abogados dijeron inmediatamente que pedirán a la Corte Suprema de Estados Unidos un aplazamiento de la ejecución y una revisión del caso sobre la base de que Ferguson es mentalmente incompetente y que su ejecución violaría sus derechos constitucionales tal como fueron definidos por la corte en dos resoluciones anteriores.
La corte debe revisar el caso. En cuestión no está solamente la vida de Ferguson, sino también dos interpretaciones contradictorias de lo que constituye competencia: la de Florida, y la de la Corte Suprema.
Ferguson cree que es un Príncipe de Dios y que lo van a ejecutar no por los asesinatos que cometió sino porque hay una conspiración contra él por ser príncipe. Cree que no puede morir y que posee “oídos interiores” con los que escucha las instrucciones que Dios le susurra. Todo esto es consistente con el hecho de que es un esquizofrénico paranoico, tal como fue diagnosticado hace cuarenta años y muchas otras veces después, incluyendo un diagnóstico a principios de este mes.
La Corte Suprema falló en 1986 que es inconstitucional ejecutar a alguien que carece de la “capacidad para comprender la naturaleza del castigo”. En 2007, la corte aclaró que la “conciencia del preso de los motivos del estado para ejecutarlo no es lo mismo que la comprensión racional de la pena” y que las evidencias de una disfunción psicológica puede resultar en una “incapacidad fundamental para apreciar la conexión” entre sus delitos y su ejecución.
Sin embargo, esta no es la manera en que lo ve Florida. La ley de Florida exige sólo “conciencia” –que Ferguson sepa que cometió los homicidios por los que se lo condenó y que sepa que será ejecutado. Sobre esa base, un juez falló el viernes pasado que Ferguson era competente y podía ser ejecutado, y que la Corte Suprema de Florida adoptó esa interpretación, diciendo que no se necesitaba “ningún criterio más estricto” de competencia.
El test de “conciencia” de Florida es claramente inadecuado, porque asume que Ferguson posee el tipo de comprensión de su situación que sus desvaríos hacen imposible. Conclusiones erróneas sobre lo que constituye competencia como estas han permitido que los estados ejecuten a decenas de personas con severos trastornos mentales, incluyendo la esquizofrenia.
Más allá de eso, el fallo de la Corte Suprema en 2007 es vinculante en todo el país y debería ser acatado en Florida. Ahora la corte tiene la solemne obligación de explicar por qué los estándares de Florida violan claramente la Constitución e impedir esta ejecución.
19 de octubre de 2012
18 de octubre de 2012
©new york times
cc traducción c. lísperguer

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s