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[Colombia] [‘El Alemán’ y ‘Jorge 40’. Una grabación muestra cómo Mancuso, ‘Jorge 40’ y ‘El Alemán’ se preparaban para destapar la parapolítica. Los paras sabían que sus revelaciones harían colapsar el sistema judicial.]

Meses antes de que fueran extraditados a Estados Unidos en mayo de 2008, Salvatore Mancuso y Rodrigo Tovar Pupo alias ‘Jorge 40’, se reunieron en el centro de reclusión de La Ceja con Fredy Rendón Herrera, alias ‘El Alemán’, para preparar el libreto que presentarían en Justicia y Paz.
A la reunión asistieron también una abogada y el asesor de los paramilitares, el argentino Juan Rubini.
Según lo afirman los tres ex jefes paramilitares en la grabación conocida por Caracol Radio, los cómplices de las autodefensas llegaron a ser tantos, que de revelarse la lista entera, colapsaría el sistema judicial y carcelario del país.
Como una ‘bomba atómica’ denominaron los desmovilizados al efecto que traería hablar de todas las personalidades que los apoyaron en la expansión paramilitar, dentro de las cuales, según la grabación, se encontraría el ex vicepresidente Francisco Santos.
“Hagamos el listado de todos los políticos, alcaldes, diputados, gobernadores a quienes pusimos o hicieron pactos con nosotros. Si hacemos eso y metemos mil políticos y 70 mil personas que nos financiaban, seguramente no los van a judicializar porque no habrá cárceles para meter a toda la gente” aseguró Mancuso, considerado uno de los ‘padres’ del paramilitarismo en el país.
VerdadAbierta.com analizó la grabación de dos horas en la que los ex jefes paramilitares explican cómo se tomaron el país llegando a sustituir al mismo Estado. El robo del sistema de la salud, el control sobre los gobiernos y las regalías regionales y municipales y las alianzas con políticos, empresarios y comerciantes permitieron que los tentáculos del paramilitarismo llegaran a magnitudes inimaginables.
Mancuso, ex jefe del Bloque Catatumbo y de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá, ‘El Alemán’, comandante del Bloque Élmer Cárdenas y ‘Jorge 40’, ex jefe del Bloque Norte, fueron los cerebros que dirigieron la expansión del paramilitarismo y su infiltración en la política y la economía en conjunto con los desaparecidos Carlos y Vicente Castaño. Por esta razón, se considera que los tres ex jefes de las autodefensas guardan gran parte de la verdad acerca del paramilitarismo en el país.
Según los últimos registros, cerca de 200 congresistas de la República y 470 funcionarios de todo el país han sido salpicados por el escándalo de la parapolítica, sin embargo ante las dimensiones del fenómeno y las confesiones de los paramilitares, estas cifras se quedan cortas.

El Discurso Político detrás del Terror Paramilitar
Con la teoría de que nada funcionaba bien por la corrupción política y la ausencia Estatal que permitió la expansión guerrillera, las autodefensas crearon un discurso político con el que buscaron justificar sus acciones de terror.
El botín de los recursos públicos y la corrupción enquistada en las regiones y municipios, también fue una justificación que los nacientes paramilitares utilizaron para supuestamente, ‘purgar’ el Estado infiltrándose en todos los niveles de gobierno.
En la grabación revelada por Caracol Radio, Mancuso, ‘El Alemán’ y ‘Jorge 40’, construyeron el discurso político con el que justificaron sus acciones y la posibilidad de participar en política luego de pagar sus penas en la cárcel.
“Cuando se inició la expansión de las autodefensas descubrimos que uno de los factores generadores de violencia, además de la presencia guerrillera y la falta de presencia estatal y militar, era la falta de espacios políticos para contrarrestar la avanzada política de la guerrilla. La idea era manejar recursos estatales para responder a las necesidades de la comunidad en las zonas en las que sustituimos al Estado”, aseguró el manifiesto político de los ‘paras’.
Según la grabación, los ex jefes paramilitares hablan de un paramilitarismo de Estado que nació de la incapacidad de responder legalmente a la guerrilla. Estos señalamientos han sido reiterativos en todo el proceso de Justicia y Paz, en la que los desmovilizados han señalado que fueron utilizados por las elites políticas y económicas.
“Frente a la guerrilla, la primera respuesta fue el paramilitarismo de Estado orquestada por los gremios económicos y dirigidos por las fuerzas militares como punta de lanza. Ese tipo de paramilitarismo que desaparece y asesina a la Unión Patriótica, porque aunque no eran guerrilleros, si tener ideologías de izquierda que podían calar en la población perjudicaban a las elites económicas y clases políticas tradicionales”, dice el discurso político construido por los jefes paramilitares.
En este panorama, según el manifiesto, se tomó la decisión de ingresar a la política. “Fue Carlos Castaño que dio la orden de penetrar el poder político, alcaldes, concejales, diputados, gobernadores y congresistas. La idea era tomarse todos los poderes regionales para contrarrestar a la guerrilla y “sanear” los gobiernos de la corrupción. Así nace la concepción del para- Estado.

Infiltrados para Robar al Estado
En el discurso político del paramilitarismo se argumentó la necesidad de ingresar a la política con el supuesto objetivo de controlar la corrupción y “generar formas de desarrollo”. Pero en la realidad los paramilitares succionaron el presupuesto de los municipios y de las gobernaciones para financiar su guerra.
“Nosotros a los municipios no les quitábamos un peso, pero eso sí, a cada empresario que llegara a la región para enriquecerse como contratista, le gravábamos el 5% del 70% del valor de la obra”, narró ‘Jorge 40’, quien agregó que de los municipios ni de las regalías se había “comido ni un chicle”.
Supuestamente, a diferencia de la guerrilla, los paramilitares no se robaban el presupuesto de los municipios y de las gobernaciones sino que tenían impuestos para los contratistas que licitaban para las obras públicas. Sin embargo, los paramilitares terminaron manipulando todo el sistema de contratación e infiltrándose en la educación y en la salud para financiarse.
“Quiere que le cuente la verdad, nosotros peleábamos con los alcaldes que se robaban hasta el 30% de las obras, por eso era que las obras no se veían, les dijimos que no podían cobrar más del 5%. Así era un 5% para ellos y un 5% para nosotros como contraprestación a cambio de un servicio de seguridad”, señaló ‘Jorge 40’.
Este sistema de corrupción se financió la guerra paramilitar en la mayoría de las regiones del país, incluso en la zona dominada por Salvatore Mancuso que cubría el Catatumbo, Córdoba y los Montes de María.
“Cuando nombré al primer alcalde de Tierralta, Córdoba a través del ‘Granadazo’ (Acuerdo de Granadas donde se apoyó a Sigilfredo Senior Sotomayor y luego a Humberto Santos Negrete, capturados por sus nexos con los paramilitares), se tomó la decisión de empezar a cobrar el 5% sobre la contratación. Según Mancuso de los contratos que repartían por igual a todos los partidos políticos y se les cobraba por igual como pago al servicio de seguridad que les dábamos”, agregó.
Sin embargo, según ‘Jorge 40’ no siempre fue rentable apoyar a los políticos a cambio de la participación en el presupuesto. “Cuando nombrábamos a los alcaldes o concejales no nos daban nada, ni siquiera puestos, los metimos para que robaran más fácil”, aseguró.
“Los alcaldes no cumplían con el pacto que hacían con los paramilitares en educación, salud, infraestructura y terminaban robando y siendo enemigos de nosotros”, indicó ‘El Alemán mientras en burla hablaban de los dirigentes que mataron las autodefensas por no cumplir los compromisos que adquirieron con las autodefensas a cambio del apoyo en sus candidaturas como el caso de Héctor Acosta, alcalde de Tierralta, Córdoba asesinado en febrero de 2001.

Desangrando el Sistema de Salud
La salud fue una de las principales fuentes de financiación para los paramilitares que lo convirtieron en una ‘caja menor’ para costear la guerra. Para la mayoría de los grupos paramilitares este era el negocio más rentable por eso se infiltraron a través del nombramiento de sus propios gerentes en hospitales, Entidades Promotoras de Salud, EPS, e Instituciones Prestadoras de Servicios, IPS.
“Yo para el país fui el que me robé la salud “, aseguró ‘Jorge 40’ en la grabación en la que los tres ex jefes paramilitares contaron como se tomaron la salud. En la zona norte del país que era dominada por ‘Jorge 40′, sobresale el caso del ex senador Dieb Maloof, condenado por parapolítica, quien con la ayuda de una red familiar y de amigos políticos se apoderó de una parte importante de los recursos de la salud en los departamentos de la costa caribe, a través del saqueo de la Empresa Social del Estado José Prudencio Padilla.
‘El Alemán’ aseguró que tenía dos IPS, una en el barrio Nelson Mandela en Cartagena y otra en Barranquilla. “En esas empresas hay trabajando 80 personas pero yo no me financiaba de eso”, aseguró el ex jefe paramilitar del Bloque Élmer Cárdenas.
Los tentáculos del Bloque Elmer Cárdenas también penetraron el sistema de salud con la creación de la empresa Organización para la Salud, Ltda. (Orsalud). Según las explicaciones de un desmovilizado, “esta empresa se formó cuando se hace un convenio y reunión en el corregimiento de Las Platas, vereda El Volcán, del municipio de Arboletes, entre el ‘Alemán’ y Carlos Carrillo, llegando al acuerdo que el Gerente de la Endisalud nos iba dar los contratos de promoción y prevención de los municipios de Necoclí, Arboletes, Los Córdobas, Canalete y San Pedro de Urabá”.
Otras denuncias ante la Fiscalía añaden que en la Alcaldía de Arboletes, bajo la administración de William Saleme Petro, hoy detenido por sus nexos con el paramilitarismo, se entregaban “recursos del municipio para las Auc, en especial a Freddy Rendón Herrera, dando el 40% del presupuesto de la salud”. Los pagos se hacían “a través de la IPS Orsalud, en Arboletes, Norsalud en Necoclí y Emdisalud de Montería.
Con respecto a Orsalud, Salvatore Mancuso aseguró que los encargados lo habían buscado para que les ayudara en el tema de unificarla ya que si no conseguían más usuarios sería liquidada. “Yo les dije con mucho gusto, venga yo les ayudo, armé el paseo y no dé que se los robara los cachacos (según la grabación congresistas de Bogotá nombrados por ‘El Alemán’ pero no se especifica quienes) ni que muriera la empresa” señaló Mancuso quien dijo haberle entregado el control de la unión a ‘El Alemán’.
“Detrás de una ARS hay un senador de la República”, aseguró ‘Jorge 40’ indicando el grado de corrupción que rodeaba la salud. “Yo averigüé una del polo y una de Mario Uribe”, agregó el extraditado jefe paramilitar.

“Nuestro Error Fue No Haber Creado un Partido Político”, ‘Jorge 40’
Además de los políticos y de los empresarios, los paramilitares se infiltraron en las organizaciones sociales para conseguir otras fuentes para financiarse. De a cuerdo con las declaraciones de ‘El Alemán’, “organizaron a las juntas de acción comunal para que en reuniones con los candidatos, los líderes expusieran las necesidades de sus comunidades y participaran en la elaboración de los proyectos de desarrollo de manera concertada con los candidatos, pero eso casi nunca lo cumplían”.
A igual que alias ‘El Alemán, ‘Jorge 40’ aseguró que el gran error de los paramilitares fue no haber creado un partido político propio para evitar haber sido traicionados por los políticos locales y líderes que ayudaron a elegir.
“Nosotros lo que hicimos apoyar a unos corruptos del partido liberal y del partido conservador y a buenos líderes de las comunidades que luego de ser elegidos resultaban corrompidos y robándonos”, agregó ‘Jorge 40’.
Para controlar el presupuesto y evitar que los políticos los robaran, los paramilitares reunían a los empresarios que tenían intereses económicos en las obras públicas y conseguían que en lugar de pagar el impuesto predial en efectivo a la alcaldía, aportaran material y maquinaria para hacer las obras. En otros casos, según lo anunció ‘Jorge 40’ se le daba la plata al alcalde pero se le presionaba para que cumpliera sus compromisos inmediatamente.
“Las carreteras internas del magdalena fueron construidas con esa figura, igual en el cesar. Se hacían puentes carreteras, colegios, lo que se necesitara”, señaló Mancuso.
De acuerdo con ‘Jorge 40’ había otro sistema, por ejemplo si necesitamos hacer el hospital de un municipio y no había recursos, hacíamos eventos con los empresarios. Hacíamos subastas a través de fundaciones o de las mismas comunidades y con la plata construíamos las obras, hospitales, escuelas, iglesias…”.
Este es el caso de Neyla Alfredina Soto Ruiz, jefe política de las Auc en Magdalena y conocida como ‘La Sombrerona’ o ‘Sonia’, quien creo una fundación en la región llamada Mujeres de la Provincia, para canalizar los recursos de las diferentes administraciones para construir hospitales y escuelas. Incluso llegó a recaudar impuestos en varios municipios del centro del Magdalena.
En otros casos, según ‘Jorge 40’, si los empresarios decían necesitaban construir una obra pero los municipios no tenían presupuesto, mandábamos a los lideres políticos a hablar con el alcalde y nosotros lo llamábamos para presionarlo. Las obras se hacían con plata y materiales de los empresarios, la comunidad y el municipio. En algunas ocasiones las obras se hacían completamente con las finanzas de las autodefensas, agregó ‘Jorge 40’.
Pero para llegar a apropiarse del presupuesto fue necesario infiltrar los altos niveles políticos en el Congreso. Según Salvatore Mancuso, en los municipios y departamentos se conseguía a un grupo de ingenieros y arquitectos para que hicieran los proyectos de desarrollo que serían presentados al gobierno central. Es entonces cuando entran ex congresistas como Eleonora Pineda y Miguel De la Espriella, ambos condenados por parapolítica, quienes según Mancuso eran los encargados de ‘patinar’ los proyectos, intercedían para que adjudicaran los recursos a esa obra específica.
“Cuando se aprobaba la plata y salían las obras, el mismo grupo de ingenieros y arquitectos que habían diseñado los proyectos, los ejecutaban y se les cobraba el 5% correspondiente a la contratación”, aseguró Mancuso
¿La Mano Negra de Francisco Santos?
Mancuso, ‘El Alemán’ y ‘Jorge 40’ reconstruyeron en la grabación la participación que supuestamente tuvo el vicepresidente Francisco Santos en la historia paramilitar.
“Santos se reúne conmigo un día antes de la apertura de su fundación País Libre en una casa de los Gnecco (Clan de La Guajira conocido por sus actividades ilícitas y respaldar al paramilitarismo) en el barrio Novalito de Valledupar. En esa reunión Santos habló con Rodrigo Tovar Pupo para pedirle el favor de que me contactara. Yo acepté y nos reunimos con René Ríos, alias ‘Santiago Tobón’ que era el comandante que había enviado Carlos Castaño para delinquir en la zona del Cesar y Magdalena”, aseguró Mancuso.
Según la versión de Mancuso “como Santos le había pedido a Carlos que montara un grupo de autodefensas en Bogotá y Cundinamarca, también me pidió el favor que le preguntara a Carlos cuando iba a iniciar el proceso”.
Hablaron también de unas Ongs. Él me dijo, “maten a todos esos que se están tomando este país, pero no me los desaparezcan por que los desaparecidos se convierten en un problema para mi fundación”, señaló Mancuso.
Acerca de la política de las autodefensas de desaparecer a sus víctimas, ‘El Alemán’ la atribuyó a un Narváez, a quien describió como un hombre nefasto que se había convertido en el asesor número uno de las autodefensas. Estos señalamientos pueden hacer referencia a José Miguel Narváez, ex subdirector del Das, quien ha sido señalado por varios jefes paramilitares como ‘profesor’ que les dictaba cátedras a los miembros de las autodefensas para que persiguieran a líderes de la izquierda, defensores de derechos humanos y ongs. Narváez ha sido vinculado al proceso por el asesinato del humorista Jaime Garzón.
Según ‘El Alemán’, este tema de las Ongs lo había tratado Santos con Carlos Castaño en una finca de Montería. “Santos hablaba como Narváez, decía que esas ongs eran proclives a la guerrilla y que eran enemigas por eso las teníamos que eliminar”.
Luego ‘El Alemán’ habló de varias reuniones que se realizaron con Carlos Castaño y Francisco Santos en Córdoba cuando él le propuso al jefe paramilitar la conformación de grupos de autodefensas en la capital.
De acuerdo con la versión de los tres ex jefes paramilitares, un mes después del encuentro en Valledupar en la casa de los Gnecco, “Jorge 40’ se reunió con Santos para llevarle la razón de Carlos Castaño, quien le mandó decir que el proceso de Bogotá y Cundinamarca ya estaba en camino pero no arrancaría hasta que no tuviera una persona seria y responsable para mandar a la capital.
Según conoció VerdadAbierta.com la investigación que lleva la Unidad delegada ante la Corte Suprema de la Fiscalía en contra del vicepresidente Francisco Santos esta en pleno desarrollo. Los investigadores han viajado en varias ocasiones a Estados Unidos para recibir los testimonios de extraditados jefes paramilitares como Rodrigo Tovar Pupo, alias ‘Jorge 40’. Esta pendiente recibir la declaración de Diego Fernando Murillo Bejarano, alias ‘Don Berna’.
14 de noviembre de 2012
1 de noviembre de 2012
cc verdad abierta

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