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[Nueva York, Estados Unidos] [El programa de detención y cacheo de la policía de Nueva York se sale de los marcos legales cuando los agentes utilizan de modo arbitrario el criterio de sospecha razonable. Miles de ciudadanos son detenidos al año por querer entrar a sus propios departamentos. Editorial NYT].

Las cortes federales están tratando de desmantelar el programa constitucionalmente sospechoso de detención y cacheo del Departamento de Policía de Nueva York, en el marco del cual cientos de miles de ciudadanos son detenidos en las calles todos los años, a menudo ilegalmente y sin motivos atendibles. A principios de mes, la jueza federal que preside sobre tres demandas que impugnan diferentes partes del programa, dictó el fallo más severo hasta la fecha, notificando al ayuntamiento que algunos aspectos del programa de detención y cacheo son claramente inconstitucionales.
El fallo, de la jueza Shira Scheindlin, de la Corte de Distrito Federal de Manhattan, pone fin a la causa de Ligon contra el Ayuntamiento de Nueva York. El caso fue presentado a nombre de personas que dicen que fueron detenidas ilegalmente, y multadas o arrestadas por cargos de invasión de morada en edificios de departamentos privados, algunas de ellas en los edificios donde vivían.
La jueza criticó severamente al ayuntamiento por su flagrante indiferencia ante la Cuarta Enmienda. Según las cortes, la enmienda permite que los agentes de policía puedan parar legalmente y detener a una persona sólo cuando tienen una sospecha razonable de que la persona está cometiendo o ha cometido un delito.
La estrategia patentemente ilegal del departamento, dijo la jueza, estimulaba a los agentes a “parar y preguntar primero, y desarrollar una sospecha razonable más tarde”. El fallo se concentra en las detenciones que ocurrieron cuando la gente entraba o salía de uno de los numerosos edificios residenciales en el Bronx cuyos administradores simplemente habían pedido al departamento que patrullara la zona y detuviera a los invasores de morada. El programa Denuncia Jurada de Invasión de Morada [Trespass Affidavit Program] (TAP por sus siglas en inglés), condujo no solamente a detenciones injustificadas sino también hizo correr a una enorme cantidad de personas el riesgo de ser detenidas sólo por entrar a sus propias viviendas o por visitar a familiares o amigos. Sus experiencias, tal como se describen en el fallo, deja perfectamente en claro por qué los ciudadanos detenidos y victimizados, en gran parte miembros de minorías, se sienten indignados y maltratados.
Describiendo la humillante y típica secuencia de eventos, la jueza escribió: “La policía aparece repentinamente, ataja a la persona, le exige que se identifique, y la interroga sobre de dónde viene y qué está haciendo en el lugar”. Agregó que “los intentos de explicación son recibidos con hostilidad; especialmente si la persona es un joven negro, será cacheado, lo que a menudo implica un registro invasivo de sus bolsillos; en algunos casos, los agentes detienen entonces a la persona en una furgoneta de la policía”, donde él o ella será interrogado sobre drogas o armas. En algunos casos, la parada termina en detención, observó la jueza, y se toman las huellas digitales a la persona antes de encerrarla toda una noche en un calabozo. Incluso si los cargos son desechados rápidamente, la detención puede perseguir a una persona durante años.
La jueza reprochó al ayuntamiento por persistir en esta conducta incluso después de que fiscales y abogados del departamento se dieran cuenta de que los agentes estaban deteniendo ilegalmente a personas. En 2011, por ejemplo, la fiscalía del Bronx se preocupó tanto sobre la legalidad de las detenciones efectuadas en los edificios TAP que convirtió en rutina desechar los casos basados en esas detenciones.
La jueza Scheindlin ordenó a la policía cesar inmediatamente con las detenciones por invasión de morada en edificios TAP a menos que los agentes tengan la sospecha razonable que exige la ley, aunque ha emitido una suspensión temporal. También ha puesto en la agenda una audiencia de en marzo, cuando puede exigir que el ayuntamiento adopte varias medidas de compensación, incluyendo una política formal escrita explicando las circunstancias bajo las cuales los agentes pueden detener legalmente a personas por sospechas de invasión de morada.
Hay otros procedimientos que se pueden seguir sin quebrantar la ley. En lugar de defender lo indefendible, el ayuntamiento debería finalmente hacer coincidir con la ley el programa de detención y cacheo.
17 de febrero de 2013
25 de enero de 2013
©new york times
cc traducción @lisperguer

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