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[Estados Unidos] [La orden de allanamiento permite retener o detener a personas que se encuentren en el sitio allanado o cerca de este, para facilitar el registro, pero no a personas que se encuentren a distancia razonable del lugar. La orden de allanamiento tiene sus límites. Editorial NYT].

Una resolución de la Corte Suprema de 1981 permite a agentes de policía con una orden judicial, allanar una casa y “detener a los ocupantes de estas mientras se realiza el registro”, incluso si los agentes no tienen una orden de detención contra esas personas. Esta semana, en una decisión de 6 contra 3, la corte resolvió comprensiblemente no permitir que los agentes detengan a una persona que ya no se encuentra en los alrededores inmediatos del lugar que está siendo allanado.
Según la Cuarta Enmienda, los agentes de policía con una orden judicial pueden detener a personas que se encuentren presentes en el lugar del allanamiento para minimizar el riesgo de peligro para los agentes, asegurarse de que el allanamiento procesa fluidamente y prevenir que los ocupantes huyan con evidencias. Pero esas justificaciones no se aplican si la persona no está cerca de la propiedad.
En el caso decidido esta semana, Bailey contra Estados Unidos, los agentes de una pequeña ciudad de Nueva York obtuvieron una orden para buscar una pistola en un departamento usado presuntamente por un vendedor de drogas. Los detectives que realizaban el allanamiento vieron a dos hombres, correspondiendo ambos con la descripción del traficante, subir a un coche cerca del departamento. Los detectives siguieron al coche durante un kilómetro y medio antes de obligarlos a detenerse. Uno de los hombres era Chunon Bailey. Los agentes los esposaron y condujeron de vuelta al departamento. El equipo del allanamiento encontró un arma y cocaína. Una de las llaves de Bailey correspondía con la puerta del departamento. Bailey fue condenado por tráfico de drogas y tenencia de un arma, y sentenciado a treinta años de prisión –sentencia que recurrió.
La Corte de Apelaciones del Segundo Distrito resolvió que la orden judicial permitía que los agentes detuvieran a los dos hombres “tan pronto como fuera razonablemente posible” después de salir del departamento. Pero la Corte Suprema rechazó ese fallo, observando que la distancia del lugar del allanamiento sí importa. Las detenciones efectuadas lejos del lugar que está siendo allanado se “asemejan a detenciones con todas las de la ley”, escribió en la opinión de la mayoría el juez Anthony Kennedy. Por eso, estas detenciones se rigen por otras normas, como las que permiten una detención o a ser retenido por la policía para ser interrogado. Los jueces enviaron el caso de vuelta a los tribunales inferiores para que lo revisen según esas normas.
26 de febrero de 2013
23 de febrero de 2013
©new york times
cc traducción @lisperguer

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