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[Washington, Estados Unidos] [Retiran armas de asalto de proyecto de ley en el Senado sobre control de armas. En la imagen, fotos de las víctimas de la masacre en la Escuela Básica Sandy Hook detrás de la patrociadora de la prohibición de las armas de asalto, la senadora demócrata Dianne Feinstein.]

[Michael A. Memoli] La prohibición de las armas de asalto no será incluida en el paquete legislativo sobre control de armas que será debatido en el Senado, informó el martes la patrocinadora de la iniciativa, la senadora Dianne Feinstein.
La demócrata de California dijo que los líderes de su partido le dijeron que su proyecto de ley, aprobado la semana pasada en la Comisión Judicial del Senado en una votación partidaria, podría ser ofrecido como enmienda de un proyecto de ley más amplio.
Feinstein manifestó sentirse decepcionada de que su intento de revivir la prohibición de 1994 fuera desestimado para allanar el camino de otros proyectos. “Lo lamento mucho. Hice lo que pude. Pero supongo que no fue suficiente”, dijo Feinstein antes de dirigirse al almuerzo sobre estrategia de los demócratas en el Senado.
El proyecto de ley de Feinstein prohíbe la venta, importación y fabricación de más de 150 armas y prohíbe los cargadores de más de diez balas. Las personas que posean legalmente armas de asalto -3.5 a cuatro millones de personas, según una estimación- serán autorizadas a conservarlas. La venta de armas nuevas exigirá que se controlen los antecedentes de los compradores.
Espoloneada por la masacre en la Escuela Básica Sandy Hook en Newtown, Connecticut, en diciembre pasado, la Comisión Judicial del Senado aprobó cuatro proyectos de ley relacionados con el control de armas. Además de la prohibición de las armas de asalto de Feinstein, la comisión aceptó tramitar los proyectos para expandir el control de antecedentes de los compradores de armas, reprimir el tráfico de armas y asignar fondos para mejorar la seguridad en las escuelas. La prohibición de las armas de asalto fue vista siempre como una de las recomendaciones políticamente más difíciles del gobierno de Obama.
El presidente del bloque oficialista en el Senado, Harry Reid (demócrata de Nevada), dijo que había adoptado un punto de vista pragmático para preferir las mociones que contaran con los sesenta votos que se necesitan para aprobarlas en el Senado y enviarlas a la Cámara. “Su moción, usando las proyecciones más optimistas, tenía solo cuarenta votos”, dijo.
Las restantes tres mociones serán fundidas en un solo proyecto de ley, el que podría ejercer presión sobre los republicanos y demócratas conservadores para que lo aprueben. Ese proyecto aún no ha sido redactado porque los senadores están esperando un posible compromiso bipartidario sobre el control de antecedentes.
En el Senado, los senadores probablemente tendrían la oportunidad de votar una enmienda que podría incluir tanto la prohibición de las armas de asalto y de los cargadores de alta capacidad, y luego votar otra enmienda que especificaría los límites del tamaño de los cargadores.
El senador John Cornyn (republicano de Texas), que se opone a un control de armas más estricto, dijo que no le sorprendía que Reid desechara la prohibición de las armas de asalto, diciendo que esta se “concentra fundamentalmente en lo cosmético, no en la función”.
“También creo que al senador Reid no le apetece que un puñado de demócratas de los estados rojos tengan que votar sobre eso. Eso explica la estrategia”, dijo Cornyn, ex presidente de la comisión de la campaña republicana en el Senado.
Feinstein prometió no rendirse, incluso sugiriendo –para retractarse de inmediato- la idea de vetar una ley de control de armas más amplia que no incluya la prohibición de las armas de asalto. Responsabilizó de los problemas de su proyecto de ley en parte a la presión política y económica ejercida por el principal grupo de interés, la Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés).
“Estados Unidos tiene que hacerle frente”, dijo. “Yo no puedo luchar contra la NRA. La NRA gasta sumas ilimitadas de dinero, es respaldada por los fabricantes de armas, que en mi opinión son muy cobardes. Y no sé qué otra cosa se puede hacer, excepto redactar un proyecto de ley, pedir que sea apoyado y lograr que se apruebe en el Senado”.
[Melanie Mason y Richard Simon contribuyeron a este informe.]
29 de marzo de 2013
19 de marzo de 2013
©los angeles times
cc traducción c. lísperguer

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