Home

[Nueva York, Estados Unidos] [La muerte de un perro policial durante un allanamiento pone bajo el foco de atención hasta dónde se puede llegar en el uso de los perros. ¿Es ético enviarlos a misiones peligrosas, en las que pueden perder la vida? ¿Se les puede adiestrar en prácticas reñidas con la ética?]

[Marc Santora y William K. Rashbaum] El pistolero, del que se sospechaba que ya había asesinado a cuatro personas y seguía disparando contra los agentes, fue acorralado en un bar abandonado en el norte de Nueva York.
No había buscado contacto con los agentes de policía durante horas y se creía que estaba armado y era peligroso.
Estaba listo un robot policial equipado con una cámara, pero su uso fue limitado porque el escondite del pistolero estaba lleno de escombros.
Así que un perro táctico llamado Ape, equipado con una cámara, entró primero al edificio el jueves, seguido por agentes de la policía del estado y del Buró Federal de Investigación.
Ape, un pastor alemán checo, recibió un balazo en el pecho justo cuando llegaba a una puerta.
Los agentes respondieron el fuego, matando al pistolero, Kurt R. Myers, y luego trataron de salvar a Ape. Le aplicaron primeros auxilios de respiración cardiopulmonar cuando era transportado a toda velocidad a una clínica veterinaria cercana.
“Hicimos todo lo posible por salvar su vida”, dijo la doctora Emily M. Green, uno de los veterinarios de Herkimer Veterinary Associates que atendieron a Ape.
Pero murió poco después de llegar.
Ape tenía dos años y cuatro meses, y había estado en servicio activo para el FBI durante un poco más de dos semanas.
“Ape estaba haciendo lo que le habían enseñado a hacer y se sacrificó por su equipo”, dijo la agencia en una declaración emitida por la agente especial Ann Todd. “Sus acciones fueron heroicas e impidieron que los miembros de su equipo fueran heridos o asesinados”.
Ape fue llevado al cuartel general de la agencia en Quantico, Virginia, donde será sepultado y su nombre será agregado al muro de la memoria dedicado a los perros muertos en actos de servicio.
Ape es el segundo perro táctico del FBI en morir en acto de servicio, dijo la agente Todd. El 28 de octubre de 2009, Freddy, un pastor belga de dos años y medio, murió cuando acompañaba a agentes del FBI que estaban tratando de detener a alguien. Había empezado a trabajar para el FBI en septiembre de 2008.
Aunque el FBI y la policía se negaron a hacer comentarios sobre los detalles de por qué y cómo fue usado Ape en el allanamiento, expertos independientes dicen que su papel hizo resaltar el creciente uso de perros por agencias policiales civiles en algunas de las misiones más peligrosas.
De hecho, el uso del perro en el tranquilo pueblo de Herkimer, Nueva York, es asombrosamente similar al modo que han sido usados los perros por las fuerzas armadas durante más de diez años de guerra en Afganistán e Iraq.
Un perro acompañó a un equipo de SEALS de la Armada en el allanamiento que resultó en la muerte de Osama bin Laden, y la unidad militar de elite ha comprado varios chalecos antibalas, equipados con cámaras infrarrojas, para sus perros.
Las cámaras permiten al adiestrador ver lo que ve el perro en un rango de mil metros.
“Esta es una aplicación militar adoptada por las policías locales, lo que ahora es algo muy común”, dijo Robert S. Tucker, presidente ejecutivo de T and M Protection Resources.
Y con decenas de veteranos preparados para adiestrar perros que se están retirando en las fuerzas armadas, hay más personas capacitadas para trabajar con perros en un entorno civil.
Esto no tiene nada que ver con cómo eran usados los perros cuando el Departamento de Policía de Nueva York adquirió su primer perro detector de explosivos en años –Brandy- en 1971.
Michael Stapleton, ex agente de policía que estaba trabajando en la patrulla táctica de la época, recordó que Brandy era visto con escepticismo hasta que detectó explosivos en un avión en el Aeropuerto Kennedy.
Sin embargo, dijo Stapleton, en los años ochenta había resistencia contra el uso de perros para patrullar ubicaciones sensibles. “Se pensaba que a la gente no le gustaría la posición agresiva de los perros”, dijo Stapleton, que en 1986 fundó la Michael Stapleton Associates, una consultora en seguridad.
Eso cambió casi de un día para otro el 11 de septiembre de 2011.
Ahora se puede ver a perros olisqueando de todo, desde chinches hasta bombas.
Pero no fue sino hace poco, dijeron expertos, que los perros empezaron a ser usados en allanamientos como el del norte de Nueva York.
El FBI dijo que Ape había recién empezado a trabajar en servicio activo el 25 de febrero después de “completar exitosamente un exigente curso de adiestramiento táctico”.
“Su familia del FBI lo extrañará”, dijo la agencia.
4 de abril de 2013
15 de marzo de 2013
©new york times
cc traducción c. lísperguer

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s