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[Estados Unidos] [¿Por qué no son fiscalizadas las granjas peleteras? ¿Por qué no prohibirlas enteramente?]

[Alicia Graef] La demanda de pieles en China está revitalizando la industria en Estados Unidos. En respuesta, Born Free USA está haciendo un esfuerzo extra para crear más conciencia pública sobre los horrores de la industria peletera.
Las cifras más recientes disponibles muestran que el precio de las pieles se ha más que duplicado entre 2008 y 2001, cuando alcanzaron un récord de 94 dólares, mientras los funcionarios calculan que el año pasado los granjeros peleteros vendieron casi 260 millones de dólares en piel de visón a Corea del Sur y China.
La industria de las pieles sigue promoviendo sus productos usando términos como “ecológicamente puro” y “recurso renovable” como si hablara sobre minerales, que no es el caso. Están hablando sobre la cría intensiva de seres vivientes. Encerrándolos en hileras de diminutas jaulas de alambre vacías –parecidas a las que se ven en los criaderos de perros- para que pasen ahí toda su miserable vida antes de ser sacrificados con gas o electrocución, ambos métodos considerados habitualmente como aceptables por nada más que productos frívolos que en realidad nadie necesita.
Estos animales no tienen dónde estirar las piernas, ni dónde esconderse ni modo alguno de expresar conductas naturales.
Uno de los problemas más grandes de Estados Unidos es que los animales de piel son que criados no son considerados animales silvestres, pero tampoco son considerados realmente como domésticos. De acuerdo a una investigación realizada por Born Free, las agencias de vida silvestre del estado quieren traspasar la responsabilidad a las agencias de agricultura, pero estas sólo quieren devolverla. Al final, estos animales son dejados sin ninguna de las protecciones de la Ley de Bienestar Animal y la Ley de Faenamiento Humanitario y están exentos de la mayoría de las leyes del estado contra la crueldad animal. No existe reglas acerca de cómo deben ser estos animales alojados o cuidados.
La mayoría de los estados donde existen granjas peleteras tampoco exige permisos, permitiendo que las granjas operen fuera del radar tanto de las agencias de agricultura como de vida silvestre. En los pocos estados en lo que el Departamento de Agricultura tiene autoridad, tampoco existen reglamentos, excepto en Nueva York, que no permite que los animales sean sacrificados mediante la electrocución. Pero incluso en eso, tampoco hay supervisión ni federal ni estatal.
Aunque existen normativas medioambientales cuando se trata de disposición de desechos y cadáveres, todavía hay problemas. Justamente este mes dos granjas peleteras de Washington fueron multadas por 48 mil dólares por arrojar agua contaminada con pienso y heces en arroyos que son considerados importantes para el desove del salmón y son territorio de dos especies de truchas que están en la lista de especies amenazadas. El propietario de estas dos granjas también fue multado con 24 mil dólares en 1999 por el mismo motivo.
“La industria peletera causa horribles sufrimientos animales y plantea serios riesgos para el medioambiente. Como cualquier otra granja peletera, producen cantidades masivas de estiércol que es demasiado concentrado como para ser neutralizado por procesos naturales. El exceso de fósforo y nitrógeno son las causas más comunes de contaminación del agua en este país”, dijo Adam Roberts, vicepresidente ejecutivo de Born Free USA.
Aunque algunos diseñadores y detallistas continúan apoyando a la industria peletera, otros han prometido abstenerse y ha habido algunas victorias recientes. Los Países Bajos –el más grande productor de piel de visón de Europa- se unió hace poco a otros países que han prohibido por motivos éticos las granjas peleteras, entre los cuales se encuentran Austria, el Reino Unido y Croacia. En Estados Unidos, West Hollywood prohibió exitosamente las pieles y la primera línea vegana de una casa de modas independiente debutó en la Semana de la Moda de Nueva York.
“La industria peletera y sus apologistas quieren hacernos creer que la peletera es una industria humanitaria, ecológicamente pura y altamente regulada. Nada está más lejos de la verdad”, dijo Monica Engebretson, de Born Free USA. “Los consumidores y diseñadores conscientes no deben aceptar ese mensaje. Es hora de que Estados Unidos se ponga a la altura internacional sobre este importante problema y prohíba las granjas peleteras”.
22 de abril de 2013
11 de abril de 2013
©care2
cc traducción c. lísperguer

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