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[Hong Kong, China] [Familiares de miembros del partido construyen lucrativos negocios con contactos familiares].

[Andrew Higgins] Cuando las autoridades chinas iniciaron en 2006 una investigación sobre potenciales violaciones a la ley de divisas extranjeras cometidas por Beijing Henderson Properties, una inmobiliaria acudió a una curiosa ayuda de fuera. Se volvió hacia una financiera china sin evidente pericia en las regulaciones monetarias y a una turbia fundación de Hong Kong sin oficinas discernibles y sin número oficial de teléfono.
Pero los contactos de la inmobiliaria tenían un importante capital: acceso a funcionarios en la agencia de gobierno china que llevaba la investigación, hecha posible por los reveladores poderes de la “nobleza roja” de China, una poderosa red de dirigentes del Partido Comunista, sus familiares y amigos.
Un memorándum confidencial de Henderson de enero de 2007, obtenido por el Washington Post, expone los cálculos de la inmobiliaria, describiendo a las dos organizaciones como “puente para que nuestra compañía pueda vincularse con la Administración Nacional de Divisas Extranjeras (SAFE, por sus siglas en inglés). Dicen que tienen conexiones muy estrechas con altos niveles de SAFE, y tienen cierta influencia”.
El principal tramo de este “puente” era Shenzhen Zhaotian Investments, una compañía privada inscrita en China y presidida por Tian Chenggang, hijo de un ex miembro del Comité Permanente del Politburó, el máximo órgano del Partido Comunista. Una segunda conexión fue proporcionada por la Strait Peaceful Reunification Foundation, una organización de Hong Kong con estrechos lazos con el hermano de otro ex miembro del politburó.
No está claro para qué exactamente servían las fachadas, pero Henderson sólo tuvo que pagar una modesta multa.
El episodio, detallado en documentos relacionados con un reciente caso judicial en Hong Kong desencadenado por una riña sobre los honorarios por asesorías, ilumina un pequeño rincón de un bullente pero casi enteramente oculto aspecto de la industria china: la influencia ejercida por miembros de la aristocracia del Partido Comunista. Los hijos y otros parientes de los barones del partido, conocidos como los príncipes, dominan el mercado de las altas conexiones, una valiosa mercadería en un país donde la voluntad del partido a menudo supera al estado de derecho.
La función –y riquezas- de los príncipes de China se han convertido en un asunto particularmente delicado en las preliminares de un congreso del partido que se espera que eleve al vicepresidente Xi Jinping, hijo de un héroe revolucionario de la época de Mao, a la cumbre del poder en Pekín.
La familia de Xi no ha sido vinculada a ninguna evidencia del cambio de influencia por dinero, pero la reciente purga del jefe del partido de Chongqing, Bo Xilai, otro prominente príncipe, ha llamado la atención sobre los exuberantes estilos de vida y a menudo misteriosa riqueza de importantes familias del partido gobernante.
En las últimas semanas, las fotografías de Guagua, Bo, se han difundido por todo internet, mostrando a estudiantes de Harvard haciendo cabriolas en bacanales. (La hija de Xi también estudia en la escuela, pero mantiene un perfil más apagado).
La esposa de Bo, Gu Kailai –abogado e hija de uno de los primeros generales del Ejército Popular de Liberación- está ahora detenida y bajo investigación por la muerte de un asesor de empresas británico, Neil Heywood, ex amigo de la familia Bo y ex asesor financiero. Gu gestionaba una consultora, ayudando a compañías extranjeras a instalarse en China. La mujer de Bo y su hermana, junto con el hermano de Bo, un hombre de negocios con intereses en una serie de proyectos en China y en el extranjero.

Conexiones Caras
Por su intermediación a favor de Henderson durante la investigación de las divisas, Tian exigió cerca de 5.5 millones de dólares, de acuerdo a un sumario de la saga presentado el mes pasado por el juez David Yam Yee-kwan. Henderson declaró ante la corte que estaba dispuesto a pagar por la asesoría de Tian, pero creía que su tarifa era exorbitante, dudando de sus afirmaciones de que hubo un acuerdo previo sobre la tarifa y negándose a pagar. La disputa llegó a la corte en Hong Kong el año pasado, y se dictó veredicto el mes pasado. La financiera de Tian perdió la causa y ha recurrido.
Henderson Land Development, la matriz de Hong Kong de la inmobiliaria de Pekín, se negó, a través de sus abogados, a comentar sobre su uso de consultores externos, o responder a preguntas escritas, citando los procedimientos jurídicos en trámite.
En su declaración de este otoño pasado en el piso 27 del edificio de la Corte Superior de Hong Kong, Tian desplegó una conducta que ayuda a explicar por qué muchos de los príncipes de China son tan profundamente impopulares para los chinos de a pie.
“Trató de proyectar un aire de superioridad… Su actitud era despectiva e irrespetuosa”, escribió el juez en su fallo de marzo. Tian, agregó el juez, “se mantuvo mirando todo el rato, y evitando responder de manera directa las preguntas”. Tian también causó sorpresa al entrar con guardaespaldas a la sala del tribunal, de acuerdo a periodistas que cubrieron el juicio.
El resentimiento contra las familias de la elite del partido ha estado germinando durante años en China, espoloneado por la generalizada creencia de que son arrogantes, violan las reglas y quedan impunes y usan sus privilegios de acceso e influencia dentro del partido con fines personales.
Cuando los estudiantes chinos se echaron a las calles durante las protestas de la Plaza Tiananmen en 1989, un explosivo cartel manuscrito apareció en la Universidad de Pekín. Era un listado de líderes del partido y de los negocios de sus familiares. La lista fue arrancada inmediatamente después de que los militares avanzaron para dispersar a los manifestantes y las tropas entraron al campus.
Desde entonces, la economía de China –una mezcla de empresas privadas y estatales y fuertemente dependientes de dictados burocráticos- se ha multiplicado por nueve. Los funcionarios y sus familias de especuladores también se han expandido rápidamente, y son políticamente más sensibles.
‘ How to Manage a Successful Business in China’, un libro de 2010 que ofrece tips sobre cómo superar los inconvenientes en China, describe las conexiones de alto nivel como una clase indispensable para el éxito, pero también advierte que los príncipes, debido a sus maneras a menudo altivas y un sentimiento de que se lo merecen, son potencialmente una fuerza disruptiva.
“Normalmente es una mejor idea mantener a esas personas a cierta distancia, empleándolos como consultores pagados”, asesoran los autores suecos del libro, Johan Bjorksten y Anders Hagglund, que han trabajado ambos extensamente en China. Los príncipes “pueden jugar un importante papel como bisagras, pero tarde o temprano tendrás que ser ‘dueño’ de tu propia red de relaciones clave para asegurar tu seguridad y éxito comercial”.
El 11 de abril, apenas horas después de haber anunciado la salida de Bo del politburó y del Comité Central y la detención de su mujer, el partido, a través de su vocero oficial, el People´s Daily, atacó a funcionarios no identificados cuyas familias amasaban inexplicables riquezas. “Muchos usan terceras personas designada –cónyuges, hijos e hijas, amantes o amigos” para generar y esconder riqueza, se quejaba el diario.

Secreto del Partido
Los mecanismos por los que los príncipes convierten los privilegios en beneficios son numerosos e, incluso cuando son íntegros, son protegidos por un caparazón de secretos en torno a los barones del partido y sus familias. Sin embargo, la guerra jurídica en Hong Kong ofrece una mirada en las actividades de una nidada de compañías y asociaciones que, de acuerdo a documentos judiciales, archivos de empresas y entrevistas, están estrechamente asociadas a dos ex miembros del Comité Permanente del Politburó, Tian Jiyun, viceprimer ministro de China, y Zeng Qinghong, ex vicepresidente.
Sus actividades para Henderson, de acuerdo a documentos judiciales, consistían en gran parte en ejercer presión sobre funcionarios chinos para aliviar la situación de otras inmobiliarias sobre presuntas violaciones de las elaboradas normativas chinas que regulan las transacciones monetarias dentro y fuera de China.
En un almuerzo de noviembre de 2006 en el Grand Hyatt Hotel de Hong Kong, por ejemplo, Tian Chenggang, hijo de Tian Jiyun, aseguró a un ejecutivo de Henderson que él había “empezado a negociar” un acuerdo con la Administración Nacional de Divisas Extranjeras, de acuerdo al sumario de eventos presentado por el juez.
Tian también dijo que él rescató a su padre –alto asesor económico de China durante casi diez años- del retiro y presionó el caso de la inmobiliaria con funcionarios en SAFE y “creía que pronto habría un acuerdo”.
Tian dijo en la corte que la agencia de intercambio de divisas en Pekín inicialmente pretendía fijar un arancel de al menos el treinta por ciento de las remesas de dinero pero que gracias a su intervención se quedó en 0.6 por ciento.
Henderson también consiguió una rebaja de su multa, de acuerdo al fallo del juez de Hong Kong, después de una investigación de 2005 que fue negociada por socios de Zeng Qinghuai, hermano del exvicepresidente. El juez falló que la cuenta de 5.5 millones de dólares para la firma de Tian por el caso de 2006 “superaba de lejos” el primer pago.
El cabildeo en el primer caso fue manejado por Tianli (Hong Kong) Trading Co., y la Strait Peaceful Reunification Foundation, que no aparece en el registro oficial de compañías y asociaciones de Hong Kong, pese a la exigencia de que todas las compañías que hacen negocios se inscriban aquí. Como Shenzhen Zhaotian Investments de Tian, la Reunification Foundation y Tianli Trading no tienen pericia obvia en las complicadas regulaciones de divisas extranjeras de China –pero sí tienen conexiones a alto nivel.
Tianli Trading -Tianli quiere decir ganancias divinas- y la Reunification Foundation también intervino a nombre de la inmobiliaria ante funcionarios de SAFE, de acuerdo al fallo del juez de Hong Kong. Como parte de lo que el juez denominó “servicios de asesoría empresarial”, también trabajaron con Henderson para tratar de solucionar un litigio en Pekín sobre un negocio inmobiliario que resultó mal. Por eso, la compañía y la Reunification Foundation recibieron 2.1 millones de dólares de adelanto de Henderson, pero no arreglaron el problema, escribió el juez.

Una Red Compleja
Los miembros de la “nobleza roja” de China son un grupo diverso. Algunos príncipes tienen altas posiciones en las fuerzas armadas, otros son ejecutivos de bancos y empresas estatales, mientras otros se han pasado a los negocios privados, en particular a las finanzas y las asesorías. También se extienden por diferentes facciones y generaciones políticas.
Tian Jiyun, padre de Tian Chenggang cosechó prominencia y reputación como reformista en los años ochenta. Su estrella empezó a desvanecerse después de la masacre de Tiananmen de 1989, pero mantuvo su posición en el comité político y desempeñó varias otras funciones.
Zeng Qinghong, cuyo hermano, Zeng Qinghuai, también trabaja en asesorías, en contraste es un pilar del orden más conservador instaurado después de 1989. El hijo de Zeng Shan, el revolucionario, Zeng fue la mano derecha del hoy achacoso ex jefe del partido Jiang Zemin y jugó un importante papel en la selección del vicepresidente Xi como el probable próximo jefe del partido.
El hermano de Zeng y el hijo de Tian, sin embargo, hacen causa común en los negocios y en las actividades culturales. Ambos se negaron a ser entrevistados.
Zeng Qinghuai, que se mudó a Hong Kong en los años noventa como enviado del Ministerio de Cultura de China, aparece en el listado de las compañías inscritas aquí como viviendo en la planta 38 de un lujoso edificio de departamentos. El alquiler de un departamento como este, de acuerdo a la gerencia del edificio, es al menos once mil 500 dólares al mes.
Zeng está metido en varios asuntos diferentes, desde hacer películas hasta casas editoriales para un fabricante de repuestos de automóviles al que asesora en la provincia de Lianing, donde el ahora caído en desgracia Bo Xilai empezó su carrera, y varios proyectos en Hong Kong. Activo en el mundo del espectáculo en Pekíng y Hong Kong, existe la creencia generalizada de que Zeng es amigo de Peng Liyuan, la esposa cantante de Xi.
Zeng también es miembro de la junta de la Asociación China de Intercambio Cultural, una organización en Hong Kong que tiene al menos tres enormes y aceitadas oficinas pero que rara vez aparece en público. Su único proyecto visible reciente fue la publicación, en colaboración con Wen Wei Po, un diario del partido en Hong Kong, de un libro ilustrado de gran formato que celebra los vínculos entre Taiwán y China continental. Tian Chenggang también participó en el libro, que fue lanzado al mercado en septiembre en una solemne ceremonia en Pekín, a la que asistieron altos funcionarios chinos. Dos de los directores de la asociación de intercambio también son miembros del directorio de Shenzhen Zhaotian Investment, de Tian Chenggang, según muestran documentos.
Las actividades de Zeng se han yuxtapuesto con las de Tian, que también está relacionado con el fabricante de repuestos de automóviles de Liaoning, con el que su Shenzhen Zhaotian Investments inició un proyecto minero. Inicialmente Henderson aproximó a la firma de Tian con la investigación sobre las divisas por recomendación de la Reunification Foundation y Tianli Trading, de la que Zeng es director y que el juez de Hong Kong describió como una “empresa asociada” de la fundación.
Cuando Tian empezó a tener problemas para que Henderson le pagara sus honorarios, Tianli Trading y la Reunification Foundation le dieron 1.6 millones de dólares como un pago parcial. Tomaron el dinero del avance de 2.1 millones de dólares pagados previamente por Henderson como parte del acuerdo inmobiliario fallido. El juez de Hong Kong dijo que el dinero había sido pagado por la empresa de Tian “sin la autorización” de la Reunification Foundation, y ordenó que el avance entero fuera devuelto a Henderson.
Una visita a las oficinas que aparecen en listas de documentos judiciales para Tianli Trading y la Reunification Foundation no proporcionó ningún signo de asociación de estas organizaciones. Los dos recintos listados están ocupados por la Asociación China de Intercambio Cultural.
Una tarde hace poco, la única persona que trabajaba en la asociación era Wu Hao, un estudiante de China continental cuya tarjeta de visita lo describe como “secretario del presidente”. Se negó a revelar el nombre del presidente, diciendo solo que Zeng Qinghuai es “un jefe”. Se negó a proporcionar informaciones sobre lo que Zeng y la asociación hacen de verdad. “Sus asuntos internos son muy complejos”, dijo Wu.
[Liu Liu en Pekín contribuyó al reportaje].
2 de mayo de 2013
24 de abril de 2013
©washington post
cc traducción c. lísperguer

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