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[Khost, Afganistán] [El Talibán infiltra a la policía local afgana, una milicia policial financiada por Estados Unidos en Afganistán para luchar contra la resistencia.]

[Farooq Jan Mangal y Matthew Rosenberg] Un miembro de una milicia creada por militares estadounidenses para proteger a aldeas rurales sedó a sus colegas afganos y mató al menos a nueve de ellos mientras dormían el viernes, declaró un agente de policía, en el tercer mortífero episodio en marzo en el que se ven implicados miembros de esta fuerza irregular.
Los asesinatos aumentan la preocupación sobre la milicia, conocida como la Policía Local afgana. Respaldado por comandantes militares estadounidenses como un modo de dar mayor participación a los afganos en la lucha contra la resistencia, el programa ha sido atacado por activistas de derechos humanos y muchos afganos por reunir a ex talibanes y elementos criminales en posiciones de autoridad armada.
Los asesinatos del viernes tomaron lugar en un pequeño puesto de la policía local en el remoto distrito de Yahya Khel en la provincia de Paktika, un área al este de Afganistán llena de talibanes y otros insurgentes.
El sospechoso de cometer los asesinatos, identificado como Assadullah, que como muchos afganos sólo tiene un nombre, el jueves noche echó barbitúricos molidos en la comida que se sirvió en el puesto de policía, informó Dawlat Khan Zadran, jefe de la policía provincial. Luego esperó algunas horas para que las pastillas hicieran efecto y poco después de medianoche apuntó con su rifle de asalto AK-47 contra sus colegas, dijo Zadran.
Zadran dijo que Assadullah escapó en una camioneta Toyota Ranger con la mayor parte de las armas del puesto. Desde entonces, agentes de policía nacional han detenido a dos de sus hermanos y el hombre que lo recomendó para su reclutamiento en la policía local, dijo Zadran.
Zabiullah Mujahid, un portavoz del Talibán, dijo que Assadullah se había incorporado a las filas de la resistencia después de haber infiltrado el puesto de mando hace algunos días. Se refirió al atacante por lo que es aparentemente su nom de guerre, Mujahid Sanaullah.
El Talibán a menudo reclama responsabilidad por los ataques de miembros de las fuerzas de seguridad afganas, especialmente cuando mueren miembros de la coalición. Funcionarios estadounidenses y afganos dicen que no creen que la mayoría de los ataques contra la coalición cometidos por militares del ejército afgano o de la policía nacional, sean el trabajo de talibanes infiltrados.
Pero hay menos certeza sobre la infiltración talibán de las fuerzas de la policía local. Un informe militar estadounidense hecho circular en diciembre concluyó que algunos miembros de la fuerza habían participado en actos como recaudación ilegal de impuestos, porte de armas fuera de sus aldeas y agresión. El informe fue una respuesta a un estudio fuertemente crítico del programa realizado por Human Rights Watch.
Sin embargo, el informe de diciembre concluyó que la jefatura militar estadounidense cree que la policía local afgana ha sido en general efectiva.
Pero los problemas con la policía local han continuado. El 7 de marzo otro agente de la policía local permitió que el Talibán entrara a su puesto de guardia y matara a nueve de sus colegas en el cuerpo de policía local en la provincia de Oruzgan, al sur del país.
El lunes un agente de la policía local afgana disparó contra un soldado de la coalición en la provincia de Paktika, la misma provincia donde ocurrieron los asesinatos del viernes. La provincia linda con el área tribal de Waziristán del Norte, Pakistán, un centro de la militancia islamita en el sur de Asia.
Entretanto, las bajas de la coalición siguieron subiendo. La OTAN declaró el viernes que uno de sus hombres murió en un atentado con un artefacto explosivo improvisado en el sur de Afganistán y otro en un ataque de la resistencia. La OTAN no proporcionó detalles adicionales. El número de bajas mortales de la coalición llegó este año a 94, de acuerdo a icasualties.org, una página web independiente que lleva estas estadísticas en Afganistán e Iraq.
[Farooq Jan Mangal informaron desde Khost, y Matthew Rosenberg desde Kabul, Afganistán.]
18 de abril de 2012
30 de marzo de 2012
©new york times
cc traducción c. lísperguer

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